GOBIERNO DE COALICIÓN
Sánchez impulsa el flanco social de la coalición en mitad del debate sobre defensa

Se enfila el ecuador de la legislatura. La convulsión del orden mundial marca el debate en la UE y también en España con el desafío de una nueva política de seguridad y defensa. El Gobierno sigue trabajando de cara a ese aumento de gasto y, además, se encuentra con un escenario en el que es prácticamente imposible aprobar en estos meses unos nuevos presupuestos generales.
Pero los socios de Gobierno creen que hay fuerza para aguantar hasta el final de la legislatura. Y, además, el convencimiento en el PSOE y en Sumar es que se debe avanzar en la agenda social que da sentido a la propia coalición progresista. La máxima que ha prometido Pedro Sánchez es que no se recortará ni un céntimo de euro en política social a pesar del compromiso ante la OTAN de acelerar el gasto del 2% del PIB en seguridad antes de 2029.
El propio presidente y los ministros se afanan en explicar estos días que es perfectamente posible esa fórmula y ponen como ejemplo que España lo ha evidenciado durante los últimos años, cuando se ha producido el mayor gasto social de la historia del país, con medidas como la revalorización de las pensiones, la subida del salario mínimo, las transferencias récord para las autonomías para sanidad y educación y la creación del ingreso mínimo vital, a la vez que se ha llegado al 1,28% del PIB en defensa partiendo del 0,9% de Mariano Rajoy. La cuenta la resume así el Ejecutivo: se ha aumentado en 10.000 millones la partida en defensa y se han destinado desde la llegada de Sánchez 120.000 millones en inversión en servicios públicos y en prestaciones sociales y en más de 30.000 millones en transición ecológica.
El plan contra los "chiringuitos" universitarios privados
El Consejo de Ministros de este martes materializa una medida con un fuerte mensaje progresista, que va directamente al corazón del electorado del PSOE y de sus socios, al endurecer los requisitos para la creación de las universidades privadas y poniendo medidas para potenciar la universidad pública como ascensor social del país. Un dato, indican en el Gobierno, que es revelador sobre la situación: desde 1998 se han creado 26 universidades privadas y ninguna pública.
El presidente quiso hacer el anuncio de forma pública el lunes en un acto en defensa de la educación pública, mientras que a la vez se celebraba en Madrid una cumbre del G5+ para tratar la situación en Ucrania. De esta manera, Sánchez mandó también el mensaje de la importancia que la coalición quiere dar a ese flanco social a pesar del intenso debate belicista, en el que chocan el PSOE y la mayoría de sus socios de investidura.
El Consejo de Ministros dará el visto bueno a un plan para su tramitación urgente para acabar con los “chiringuitos educativos” en un momento, además, en el que las comunidades del PP, con Madrid y Andalucía a la cabeza, están expandiendo sus planes sobre este tipo de centro privados. De hecho, una de las ideas del Ejecutivo central es que las universidades online se consideren de ámbito nacional y su creación sólo se pueda hacer mediante aprobación de las Cortes Generales.
El Gobierno quiere contraponer además su modelo frente al del PP. Fuentes de la dirección del PSOE hacen este análisis al hilo del plan anunciado por Sánchez: “Algunas comunidades han abierto la mano a estos centros privados sin que se cumplan unos mínimos de calidad y actividad investigadora. En Madrid además va acompañado de un abandono año a año de la inversión en la universidad pública. Las dos modalidades pueden convivir, pero hay que garantizar que la universidad, pública o privada, cumpla con los máximos estándares de calidad y que no se abandone a la pública por abrir centros que solo pueden estar pensando en el negocio”.
“Al final, es pensar en los alumnos y garantizar su educación universitaria, máxime si están pagando por ella. La educación es el futuro de nuestro país, y no podemos permitir que algunos sólo lo vean como un negocio, con la connivencia de administraciones públicas como la Comunidad de Madrid”, indican en la calle Ferraz.
Sumar empuja a nuevas medidas
El Gobierno endurecerá los criterios para crear universidades y frenar los "chiringuitos privados"
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El impulso de las medidas sociales es también esencial para el principal socio del PSOE ante un debate como el de la defensa en el que no se encuentra cómodo el espacio. Uno de los principales mensajes de la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, durante la asamblea de Movimiento Sumar pasó por ese hilo: "Es el momento. Sumar nació para defender derechos, no para estar en una esquina. Hay que relanzar la agenda social en el Gobierno de España. No vale con resistir. Hay que defender el Gobierno de coalición progresista con razones, con futuro, con solvencia".
Díaz ha enarbolado durante estas semanas la bandera de la no tributación de IRPF por parte de los perceptores del salario mínimo en un pulso con la vicepresidenta primera, María Jesús Montero, que al final ha accedido a esa petición para este año. Pero, además, lleva trabajando semanas de manera discreta para acelerar la aprobación próximamente en el Consejo de Ministros de su medida estrella: la reducción de la jornada laboral. Se han incorporado ya las observaciones técnicas del Consejo Económico y Social y, a la vez, se están teniendo contactos con los grupos parlamentarios para ir armando una mayoría para cuando llegue la iniciativa al Congreso de los Diputados.
La también ministra de Trabajo simbolizó esa idea mostrando la camiseta con el lema “trabajar menos, vivir mejor”. Y desde el espacio de Sumar trasladan al PSOE la necesidad de pulsar el botón para otras medidas progresistas que se conviertan en seña de identidad la prestación universal por hijos a cargo, el estatuto del becario y el castigo a las comunidades autónomas que no apliquen la ley de vivienda para contener el precio del alquiler.