Esta guerra no es la nuestra
Sánchez y Macron, aunque en esto no sean los únicos —en Alemania ya se votó el incremento, sin precedentes, del presupuesto militar— quieren que la UE enfunde el uniforme militar para supuestamente impedir la invasión del resto de Europa por Rusia, una vez acabado con Ucrania. Lo único que molesta a Pedro Sánchez en esta política es la palabra “ReArme” utilizada por Von der Leyen para justificar el incremento del gasto militar.
Putin no tiene ni los medios ni el objetivo. Si Putin invadió Ucrania en febrero de 2022, no fue para conquistar Europa, sino para detener el avance de la OTAN que le estaba acorralando cada vez más al integrar en su redil a los Estados bálticos y a varios países del antiguo bloque del Este. Después de tres años de guerra y cientos de miles de muertos, el ejército ruso ni siquiera consiguió tomar Kiev.
¿Qué han hecho las potencias europeas a lo largo de la historia? Han saqueado los recursos naturales y se han repartido las zonas de influencia trazando fronteras entre los pueblos
Y ya no hablemos de la supuesta defensa de los valores democráticos y la defensa del pueblo ucraniano traicionado por Trump puestos en relieve por Sánchez. Es de un cinismo sin parangón. ¿Qué han hecho las potencias europeas a lo largo de la historia? Han saqueado los recursos naturales y se han repartido las zonas de influencia trazando fronteras entre los pueblos. Han apoyado a los dictadores que les eran útiles y hecho y deshecho gobiernos de la noche a la mañana.
La hipocresía de unos y otros no se para ahí. ¿Por qué Sánchez no quiere pasar por el Congreso? Para evitar, por una parte, encontrarse una vez más votando con el PP y por la otra, para evitar que Sumar y PC, quienes protestan con la boca pequeña, tengan que retratarse ya sea votando sí o absteniéndose.
¿Y la clase trabajadora en medio de todo este enredo? Atacada diariamente por la patronal y los gobiernos de turno en todo lo que le es vital: empleo, salario, condiciones de trabajo, la jubilación, la salud y la educación de nuestros hijos, no puede alistarse en esa unidad nacional a la que la burguesía apela, primero porque seríamos carne a la que explotar aún más y carne de cañón después.
Más allá de la guerra económica que las diferentes burguesías están llevando a cabo —ya sea en las intenciones declaradas o aplicadas— acabará, más tarde o temprano, en una guerra general, que en ningún caso se hará en defensa de los intereses de la clase trabajadora.
_________________________
Mario Diego Rodríguez es socio de infoLibre.